7 noviembre, 2013

Sinceramente pienso que la vida es una serie de oportunidades, que según tus propias decisiones se convierten en momentos felices o de aprendizaje. De la misma manera nunca me quejaré de haber estado limitado en cuanto a las posibilidades que he tenido, ni de la gente que se ha cruzado (o ha caminado a mi lado) en mi trayectoria, y es por eso que estoy en un momento de proyectar mi futuro sin muros que bloqueen mis metas.

Creo que no hay otra meta que ser feliz, mirar por las ventanas abiertas, y buscar un hueco entre las nubes para ver la luz.

Hacía mucho que no escribía aquí, pero lo hago para haceros partícipes de mi calma, de mi tranquilidad e invitaros a que la compartáis conmigo cuando nos crucemos.

Una última nota: estas son también las vistas desde mi oficina, quizás menos glamourosas que la Gran Vía y el edificio de Schweppes, pero como os digo, allá donde miréis siempre hay algo que os puede hacer esbozar una sonrisa, intentadlo.

0

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.